El Billy Dilly

El primer Billy Dilly identificado, se conoció en la localidad de San Isidro, Buenos Aires. Este hecho aconteció en el año 1994.
Su nombre es Esteban de Luca, y no solo cumple con todas las descripciones de su raza, sino que las aumenta, ganándose así el titulo de “San Billy Dilly”.

El Billy Dilly es siempre flaco, en muchos casos desgarbado. Tiene el pecho de paloma, y lo tiene arqueado como un tobogán. El pelo es lacio y a cada paso que da se le mueve un poco. Una de sus peculiaridades es su manera de caminar, siempre en puntas de pie, jamás sus talones tocan el suelo.

Al parecer el Billy Dilly, vino defectuoso de fabrica, y sus tendones son 5 cm. mas cortos que sus piernas, por lo que a cada paso que da, aunque no llegue a pisar el suelo con totalidad de su pie, el tendón toma propulsión y vuelve a su medida original a la velocidad de la luz, provocando la sensación de que cuando camina hay un hombre invisible detrás de el, dándole boleos en el culo. Es eléctrico como una anguila, y todas las extremidades de su cuerpo son puntudas como un conito de Havanna.
Es desagradablemente adicto a los deportes. Los billy Dilly, frecuentan equipos de: Básquet, Fútbol, Rugby.

Cuando juega al fútbol, tiene la maldita costumbre de acomodar su brazo y su mano, como si quisiera representar la figura de un pato, como si imitara el baile de La Mona Jiménez. Cada vez que en un partido le pasan la pelota, saca la lengua moviéndola para todos lados y mira la pelota como un Rottweiler mira a un gato. Si le toca atajar, cosa que ameritara 2 horas de discusión con el resto de sus compañeros, se arremanga los joggins.

Cuando juega al básquet, luego de tirar el balón para encestar, se queda en la misma posición que tiro, durante al menos 15 segundos, intentando dar la impresión de que el balón que ya no esta en sus manos sigue siendo dirigido por el.

Cuando juega al rugby, tira amagues que desafían la estructura ósea humana. Se dobla todo como una gelatina Royal y corre como una gacela con el copete de pelo al viento.

Todos son socios de algún club social o sociedad de fomento. Y durante el verano, asi la tele anuncie un desastre ecológico en su zona, el va a ir al club con su botinero. Siempre tiene al menos una prenda deportiva. Generalmente viste zapatillas de básquet y joggins.
No hay Billy Dillys en la clase alta. Siempre tienen celular considerablemente bueno, pero jamás crédito. Sabe el nombre de pila de todos los jugadores de fútbol, de la A hasta la D.

Tiene la paranoia de que cualquier día de estos un ojeador de las infantiles de ferro lo va a venir a buscar, por lo que partido que dispute, aunque sea en una placita contra dos nenes de 5 años lo juega a todo trapo. Es fanático de los botines Niké, solo por que son de otro país y esta convencido de que con esos le va a pegar mejor a la pelota.

Su entorno familiar esta compuesto por un padre cagador que siempre tiene intervenciones en las divisiones infantiles del deporte que practique su hijo. Puede ser tesorero del club, y a veces es el dueño del buffet.

Es obligación que tenga hermanos, y casi siempre son de la misma calaña. Esta en contra de los videojuegos y se enferma de bronca cuando alguien rechaza una invitación para hacer algún deporte.