Persona Enferma

La primera entrevista que me hicieron en mi vida, sinceramente fue hace menos de dos meses. Era para una revista pequeña, de esas que desperdician olor a Under, y se jactan de representar a un grupo reducido de personas, en búsqueda de una alternativa artística.

La entrevista se hizo por teléfono, y como pedí que no saliese ninguna foto MIA, paso mas que inadvertida. Sin embargo, a mi me dio orgullo, me puso feliz pensar en que alguien creía que éramos relevantes. Y cuando digo “Éramos”, me refiero a ustedes y a mí. A nosotros.

¿Por qué digo nosotros? Por que si no se han dado cuenta, lejos de que cada uno tenga su bitácora personal, su estilo a la hora de escribir, o sus opiniones políticas, me pone feliz darme cuenta que en esta pagina pudo lograrse conectar personas que no viven la vida de la manera que todos esperan.

“¿Cuál es tu publico? ¿Para quién escribís?”, esa pregunta no era nueva para mi mente, por que incluso yo mismo, me lo había preguntado. Seria un hipócrita si dijese que escribo para mi mismo, puesto que si así fuese, lo haría en un papel y lo guardaría en mi mesita de luz.

Sin embargo, este espacio fue creado de manera desesperada, para poder dar con personas que vivan la vida de otra manera. Si, de otra forma, de una esencia que muchas veces lleva a la autoflagelación.

Hay revistas que hablan de los deportistas, de los religiosos, de los que buscan una casa, de los que quieren saber la vida de los personajes famosos, de lo que quieren ser emprendedores, y también de los que quieren ver porno, entre muchos más.

Sin embargo, nunca nadie escribe acerca de las personas que están cargadas de experiencias, malas o buenas, pero que las llevan a sufrir o a sentirse distinto. Nadie cuenta las intimidades de aquellos que van tres veces por semana al psicólogo, de aquellos que deben consumir clonazepam para no desprenderse de la realidad, o para los que no le encuentran sentido a la vida.

Por supuesto, yo no me siento el representante de esas personas, ni mucho menos. Tampoco afirmo que cualquiera que lea estos párrafos toma rivotril, pero hay algo que es cierto, y es que cualquier persona que ha leído los textos aquí, y ha vuelto, sabe de lo que estamos hablando.

Ahora bien, dentro del grupo de personas que podemos llegar a compartir un espacio, pensar de una manera distinta (Mejor o peor), o sentir de una manera distinta, hay una constante que jamás se advierte.

Señoras y Señores, el personaje del cual les hablo, siempre pierde. ¿A que me refiero con esto? A que lejos de la realidad en la que vive, en la que se sumerge, los resultados para él, o para nosotros, son siempre negativos.

¿Por qué digo esto? Por que cuando se pelea en un Cyber, el se termina yendo amargado, ofuscado y enroscado. Y lo peor de todo, es que jamás podrá volver allí. Lo mismo en una fila de banco, con un amigo, o con su novia. No importa lo que pase, siempre pierde, el final que le depara, es absolutamente siempre la perdida de un lugar, de una persona, o de un objeto.

Por eso, a medida que la pregunta me sigue dando vueltas en la cabeza, creo que la conclusión final para la misma, es a la que llegue anteriormente. Quiero, o me gusta escribir, para la gente que pierde siendo como es. Por que nadie escribe para ellos, o para mi, y por que cada vez que entra una persona nueva, es un nuevo compañero o compañera que entiende que perder, siempre es la mejor manera de ganarse a uno mismo.

No todo tiene una explicación en la vida, no todo tiene un causante, y no todos los divanes del mundo tienen debajo de su almohadilla una respuesta esperándonos.

Por eso mismo, me retuerzo los huevos con una pico de loro cada vez que escucho el termino; “Persona enferma”. Enferma esta la sociedad, enfermo es aquel que se contagio y ya no puede decidir entre lo que quiere y lo que debe.

Que los rótulos no te digan como vivir, como sentir, como morir. El día que un excelente pelotudo me vuelva a decir que soy una persona enferma, voy a estar eternamente agradecido, por que simplemente soy diferente a él.