Tenedor Libre

Que ironía. Que fantástico. En el país en el que no existen las garantías, ni para un televisor, ni si volves a tu casa a la noche, tampoco si vas a comer la semana que viene.

En el país adonde la gente come gatos para no morir famélica, en el país en el que la gente muere de hambre, la obesidad es ley.

La verdad es que no recuerdo cuando escribí ESTE TEXTO. Sin embargo, los e-mails con quejas, siguen llegando como si aquel pensamiento jamás fuese a terminar. Y claro, es que sigo pensando de la misma manera que en aquel entonces.

La obesidad, salvo por un diminuto factor de patrones genéticos, es una elección. Si, así como suena. Y no me importa las miles de personas que puedan ofenderse por este pensamiento.

Creo que no me importa, por que debido a el exitosisimo programa “cuestión de Peso”, todos los ciudadanos que no comemos hasta desfallecernos en la cama, dentro de muy poco tiempo deberemos tolerar que nuestra obra social incremente un 20% su tarifa.

Claro esta, todo gracias a la brillante idea de tratar a la obesidad como enfermedad. Pero claro, el doble discurso no se deja separar jamás de las petulantes caras de los mórbidos obesos que por un lado se declaran victimas de la discriminación, y por el otro pretenden ser juzgadas como incapaces.

Pongámonos de acuerdo en algo; ¿Son o se hacen? Cuando alguien los trata como incapaces, inmediatamente es noticia que en un avión quisieron cobrarle dos boletos de avión a una pasajera. Sin embargo, cuando uno los trata como personas normales, se ofenden y se enojan y hasta hacen el ridículo en medio de un programa solo con el fin de subsanar su enfermedad a raíz de todas las personas que nos esmeramos día a día por no ser como ellos.

¿Qué me dicen del fumador? ¿Qué me dicen del enfermo mental? ¿Acaso ellos no tienen derecho a un tratamiento? ¿Por qué?

Cuando una persona enferma intenta afiliarse a una obra social, en primer lugar es rechazada. Si por una de esas casualidades de la vida es aceptada, la cuota mensual que deberá pagar es elevada como el everest. Entonces no comprendo por que debemos entre todos mantener la enfermiza rutina de personas que ni siquiera por ellos mismos han decidido someterse a una dieta ecológica en vez de hacer papelones mediáticos.

Una persona que padece un tumor maligno en el cerebro, hoy en día es rechazada por cualquier obra social. ¿Acaso esa persona tuvo la opción de decidir? ¿Tuvo la posibilidad de someterse a una estricta dieta para prevenir este tumor? No. Y si no es así, ¿Por qué priorizar a personas que tienen opción?

Señores, esto es muy simple. “Dale a un ser humano un pescado y comerá un día. Enséñale a pescar y comerá toda su vida”. Esto no lo digo yo.

Por eso, si es que esta gente verdaderamente esta dispuesta a someterse a un tratamiento que los rejuvenezca, los haga adelgazar, y junto con eso les propine una mejor y extensa calidad de vida, tengo la solución.

LA cuestión seria simple; el gobierno debe construir un canil (Especie de Jaula adonde se tiene a los perros) en una isla desolada, y tirarle por arriba de los barrotes botellones de agua y plantas de lechuga. Si, así como lo digo. La idea es genial. Quisiera saber cuantos “Adictos” se someterían a este tratamiento. Estoy seguro que ninguno.

Pero claro, como nuestro país posee una economía envidiable y los subsidios son cosas de todos los días. Podemos dormir tranquilos, ya los maestros rurales que venden hasta sus zapatillas por educar personas tienen todo lo necesario. Ya las villas miserias cuentan con educación para no seguir reproduciéndose y generando más pobres y niños que no tienen la culpa de nacer en condiciones pésimas. Ya el arte en este país es tan bien pago como la abogacía. Ya las operaciones de corazón se hacen sin cargo, incluso la fundación Favaloro no tiene que pedir dinero a nadie.

Otra de las excelentes ideas que pueden tener nuestros educadísimos lideres al nivel de Andrea Politti, seria la de fomentar la drogadicción. Exacto, el gobierno podría obligar a drogarse a todos los ciudadanos, y después exigirle a las obras sociales que los atiendan.

O sino, los cigarrillos en vez de aumentar deberían ser gratis. Total cuando un cáncer fulminante se aparece, tenemos los mejores hospitales públicos. Y sino, se los exigimos a las obras sociales. ¿Por qué? Simple, por que sino es “DISCRIMINACION”.

Pero déjenme decirles algo. Cuando se busca la palabra “Discriminación”, se puede observar que la referencia es; “Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”.

Por ende, queda mas que en claro que aquí nadie discrimino a nadie, sino que la persona que pierde la forma humana de tanto ingerir carbohidratos, se esta auto discriminando, y eso debería ser ilegal.

Pienso que debería ser ilegal, a tal punto de prohibir la comida para hiper obesos. Yo no estoy dispuesto a aceptar pagar más dinero en un avión para que una persona que decidió comer el doble viaje bien. No estoy dispuesto a pagar un solo centavo para curar enfermedades inventadas.

¿Acaso no seria lógico colocar una balanza en los Mc Donalds? Si un hombre pesa 180 kilogramos, debería ser ilegal venderle comida. ¿Cómo es esto? ¿Es ilegal drogarse, pero no morirse con las arterias tapadas? Finalmente, ¿La ley que desea prevenir? ¿La muerte? ¿O la muerte que ellos decidan que es legal?

Obviamente, todo esto exceptuando a aquellos que verdaderamente tienen trastornos de metabolismo, o enfermedades reales.